La donna è mobile![]() "Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino |
Catástrofe![]() Resultan muy curiosas las manías que tienen las señoras embarazadas. A mi modo de ver y entre las más graciosas está la de limpiar el rancho a partir del octavo mes. Les entran unas prisas locas por preparar la casa, por ir allanando el terreno, adelantar trabajo y no dejar un cabo suelto ante la inminente llegada de las salvadoras: la suegra, la madre y cualquier otra persona que termine, inevitablemente, poniéndoles las casas del revés mientras brindan su inestimable ayuda (los vasos cambiados de sitio, los platos no ordenados de mayor a menor tamaño, las ollas a su caer, las sábanas mal dobladas, los productos de limpieza fuera de lugar y todas esas manitas que parece que no, pero aturden). En resumen, cuando durante los meses anteriores eran poco menos que unas marmotas, con el parto a la vista les entra un acelere que da bastante risa presenciar. Incluso ante sí mismas. Y entonces empiezan a subirse a limpiar los altillos, a vaciar los armarios de la cocina, a pasar por la lavadora las fundas de los sofás, etc. Todo urgentísimo, como se ve. A mí estos días atrás me ha pasado bastante esto de lo que hablo. Esperaba el regreso de los críos con ganas porque que en su ausencia, me he comportado como una preñada casi todo el mes de agosto. Al acercarse la fecha cero, en vísperas y pasmándome a mí misma, he sido capaz de encontrar el paquete de sal que no me había inclinado a buscar durante varias semanas, he limpiado a fondo por todas partes, vaciado uno por uno los armarios, tirado infinidad de trastos (básicamente, y a no ser que sean cosas con algún valor sentimental, aunque sea pequeño, lo que no utilizo siempre acaba en la basura) y he puesto la casa, volviéndome un demonio de Tasmania, en bastante buena órbita. Puntualizo que tenerla más sucia no me da ningún cargo de conciencia si es que tengo mejor plan (véase mirar al techo si lo necesito) y confieso que después de algunas mudanzas clasifico los adminículos caseros en imprescindibles y en todo lo contrario. Soy incapaz de conservar ni uno de la segunda categoría. Así que la otra noche cogí las últimas rémoras —de decenas, proclamo, de decenas— y las metí en una bolsa de papel para ir rematando la cosa del alivio material, que ha sido grande. Calcetines de colores muy divertidos que compré muy entusiasmada pero que jamás me puse (no se ha presentado esa ocasión especial donde sin querer queriendo, los mostraba como la cosa más natural del mundo). Un par de sujetadores (que por lo visto guardaba por si acaso alguna vez volviera a gastar la noventa). Unas calzas de fútbol (para los fríos invernales en cama de matrimonio). Unas botas negras de caña altísima (a las que les he arreglado el tacón cuarenta veces pero que sólo resisten una puesta, y ya estaba bien). Panties (que jamás me llegan a la cintura como Dios manda y que ya cambié definitivamente por medias). Unas zapatillas de estar por casa (que se salían a cada paso pero que eran una cucada) y dos agendas de Papá Noel (ambas del año del catapún, inservibles). Y bueno, la bolsa la dejé con la basura pero sin cerrar porque haciéndolo, normalmente acaba desapareciendo en manos de alguien interesado antes de que pase el camión de la basura. A la mañana siguiente bajé a la pescadería a comprar sepia para hacer un guisado y caminando por mi manzana, y mirando al suelo, bajo un coche pero bien a la vista y a escasos metros de mi casa, estaban mis calcetines, mis medias, mis sujetadores, los panties. Salvo los zapatos estaba todo allí, desnudo, en insultante desamparo. Qué sensación. De repente tuve la necesidad de volver a cobijar esas cosas, de meterlas en casa, de decirles, ea, ea, ea, ya está, no hay que preocuparse, ya estáis conmigo, al cajón, al cajón otra vez. Pero no lo hice, las dejé allí, en exposición y abandonadas. Y es que no existen ni la seguridad completa ni las certezas (que se lo pregunten a los calcetines, un poner). Mirando alrededor y escuchando las noticias, leyendo los periódicos y dejándonos embargar por cuanto en ellos nos muestran, mirando mi ropa tirada en la calle me doy cuenta de que somos realmente más nómadas de lo que nos gustaría creer. Que la provisionalidad está en nosotros de un modo tan formal como el oxígeno en el agua y que podemos tapar el sol con un dedo pero que tras él seguirán pasando cosas que a nosotros, tan frágiles, nos acabarán envolviendo. No se puede detener a la naturaleza con una póliza de seguros ni con un rezo, y nuestras embarazadas siguen alcanzando el noveno mes y pariendo niños que llegan al mundo, fuera de su útero protector, con una mano delante y otra detrás. Y que así siguen. Seguimos. Pero ¿quién, qué podría romper estas puertas cerradas, la paz de mi casa, mis niños dormitando en los sofás y estas persianas bajadas ahora que ya estamos todos juntos, ahora que bajo el ala, mamá gallina, se arrebujan mis polluelos? ¿qué pequeño o gran desastre quebraría este mini-mundo? Es la calma quien susurra y miente: nada. Lunes, 05 de Septiembre de 2005 20:14. Comentarios » Ir a formulario
Te encontré enlazando blogs y me encantó tu forma de escribir, hace una semana que soy adicto, al menos he podido rebuscar en tus archivos, encantado de haberte conocido. Fecha: 05/09/2005 19:05. Autor: Pedro Pérez, Sigüenza U. Ph. D. Cuidado, José: esta chica es una araña, y este blog su tela. ... Arañita: qué excelente artículo. Para sí lo quisieran la Lindo, la Montero y la Torres juntas. Y ya puestos, el Millás y el Muñoz (Molina). Te debo una respuesta. Y esa respuesta que te debo, te la voy a pagar. Porque te debo una respuesta. Y esa respuesta que te debo... Chao. Postdata: Pío, pío. Post-postdata: la "protección antispam" de tu "blog" me pregunta que cuántas son dos y dos, para comprobar que soy humano: cosas de Turing. Qué ilusos. Qué forma de menospreciar a los roboses, que si algo saben es sumar. Estos no han visto Blade Runner. Fecha: 05/09/2005 19:49.
Si llegan a saber en el vecindario que esas desparramadas cosas huérfanas pertenecieron a la famosísima Mobile, se las llevan a trocitos los coleccionistas de fetiches (y yo hubiese pagado una burrada burrísima por unos panties). (Glabs, Ernesto acaba de alertarte sobre una oportunidad grandísima de negocio: quiero royalties). Un texto sencillamente entrañable (y entrañablemente sencillo). Me calma a medias la sed de leerte (¡qué poco te prodigas!, gallinita clueca). Fecha: 06/09/2005 02:44.
¡Otra vez se puede mandar comentarios a este blog! Me encanta leerte, y sólo comento para decir que te leo... y me fastidia mucho cuando no permites comentarios, porque no puedo dejar mi saludito. Fecha: 06/09/2005 10:14. Autor: La donna è mobile Gracias, José, eres muy amable. No te digo que espero no defraudarte porque eso en esta casa pasa contínuamente, ya lo habrás visto (aquí el disco de las risas, por favor). Gracias de todas maneras por tu mensaje, por tus visitas y por tu enganche. Y sobre todo, no hagas caso de lo que te dice Pedro Pérez. Ni araña ni tela. Entra y sal cuanto quieras, ésta es tu casa. :-) Fecha: 06/09/2005 15:58. Autor: La donna è mobile Ahhh, cuando le he leído, señor de la Sigüenzas, he estado a punto de ir por el spray contra los bichos. ¡Pero era yo! ¡Se refería a mí, pérfido! Ahhhh, qué gran mentira, con lo buena que soy y lo mucho que manteo a mis invitados. Como para creer que los retengo a la fuerza, jajajaja. Y sobre las excelencias del artículo, un poco sí se te ha ido la mano (halagos sin fundamento, de algo te tiene que sonar este concepto, querido). Pero te agradezco igualmente porque yo a ti te admiro mucho y tengo fascinación con lo que escribes (¿ves? ¿ves? Qué revés tengo, caramba, y qué cintura regateadora). :-) Ps.: Un día de estos de la edad adulta me voy a sentar a volver a ver Blade Runner, a ver qué impresión me merece tantos años después. Fecha: 06/09/2005 16:05. Autor: La donna è mobile Me prodigo poquísimo, Ernesto de mis vidas, porque todavía no escribo bajo presión. Ya verás cuando empiece a apretar la rutina, los niños, carezca de tiempo. Verás, verás. Esta laxitud veraniega está hecha para la pereza, para los baños, para dar largos paseos cuando cae el sol. Y me pasan tan pocas cosas que la verdad no sé qué contar. Y sufro, ¿eh? Lo paso mal, padezco. Es una guarrada del destino que a una le guste escribir. Una guarrada (tanto como coger panties usados del suelo, so perverso) tener ganas de hacerlo y no saber sobre qué. Menos mal que siempre me quedará el correo interno y un señor que me brinda temas como el que hace cadeneta. Gracias, :- ) Fecha: 06/09/2005 16:17. Autor: La donna è mobile Sí, Nicolás, otra vez se puede. Yo sin pedir disculpas por quitarlos y haciendo de mi capa un sayo los pongo, los quito, y hago malabares con ellos cuando así lo necesito. Pero es que no siempre tengo ganas de responder, y sé que tengo que hacerlo. Uno por uno y personalmente. Más que nada para poder quitarle mucho hierro a todo, que ni falta que hace. Gracias por tus visitas, que me leen, y por tu saludito así, así, con la manita. :- ) Fecha: 06/09/2005 16:19. Autor: Ardi Chicken Mum driving Mobylette, ahoum, ahoum Nada, que pasaba por aquí. No alabaré las excelencias de tu artículo, más que nada por que no te pongas demasiado clueca, quiero decir, hueca :p Fecha: 06/09/2005 21:17. Autor: La donna è mobile Jajaja, me encanta el dominio que tienes de las Lenguas, Ardi. Sencillamente me encanta. Gracias, :-) Fecha: 07/09/2005 10:07. Autor: El lector a la sombra Les dijimos a los calcetines que se vinieran, que el mundo es ancho y largo, pero, incomprensiblemente rehusaron. Fue así como se rompió una estrecha relación de años. En su descargo alegaron que nosotros, los zapatos, no podíamos estar quietos, éramos nómadas por naturaleza, mientras que ellos se sentían bien sin tanto trajín. Y así es como acabó nuestra comunidad de gregarios, tan fructífera durante todos estos años. Las medias y los pantys hicieron causa común con los calcetines. Los dos miramos a los sujetadores. Ellos en su dualidad dudaron: el nomadismo con nosotros, los zapatos, o el sedentarismo de los demás. En fin, también prefirieron quedarse, a pesar de que la contemplación de los bajos de un coche no es el mejor de los paisajes posibles. Y allí se quedaron. Los dos creemos que no hicieron mal; nunca sentimos devoción por aquellos orgullosos que en el fondo de sus copas siempre nos habían despreciado. Maldito fetichismo. Ahora estamos en una ciudad costera, pero por poco tiempo, París nos está esperando. Fecha: 07/09/2005 12:18.
jummmm. ¿Dónde has dicho que está ese coche? Estoy fatal de calcetines limpios; por no hablar de sujetadores de la talla 90. Hablando de otro orden de cosas. Si algo es constante es el cambio, y las probabilidades de que algo cambie a peor son directamente proporcionales a lo bien (con el alma feliz, dichosa, eterea y balanceada) que uno se encuentre. Ya se dice: todo lo que sube baja. Así que: carpe diem, que quiere decir: Si tienes que elegir entre dormir o follar, ya descansarás luego. Fecha: 07/09/2005 16:16. Autor: La donna è mobile Usted lleva mucho Cortázar en el cuerpo, Lector, pero mucho. ¿Y ve? esa suya es una buena forma de jugar. Crear una réplica. Genial, me ha encantado. Y París, mis cosas en París. Hmmmm... con gusto lo dejaría todo para irme con ellas. Gracias, :-) Fecha: 08/09/2005 09:18. Autor: La donna è mobile ¡Ahhh, coco! Lo malo es que la oportunidad de folletear no se presenta tantísimas veces en la vida. Los que están casados lo saben, :pPpPpPpP Fecha: 08/09/2005 09:21. Autor: Ardi Folletear debe de ser hojear folletos, ¿no? ¿Y cómo sabes tú de mi dominio de Lenguas? No te lo he demostrado :p (ya, lo dices porque a menudo saco la lengua para burlarme, como ahora :b ) Eso de hacerlo durar y darle espacio, que citas de Italo Calvino arriba a la izquierda (sí, junto al teléfono y los aseos)... me parece una buena idea. Y juro que no lo digo con segundas intenciones, sino con convicción: reconocer lo que, dentro del infierno, no lo sea, es un don que pocos tienen, pero bendito don. Por lo demás, hacerlo durar y darle espacio es siempre bueno, mientras no se trate de hacer durar el tormento. Perdona esta digresión. Ando un poquito loco. :) Fecha: 09/09/2005 16:45.
Nos das la rosa roja, palabras de geometrías sin gerundios, y tu verdad desnuda, la silueta de un alma sin retoques, para que podamos buscar entre los sueños. Gracias. Fecha: 09/09/2005 17:39. Autor: La donna è mobile Esa es una gran frase sí. A veces pasa como en las películas de los japoneses (y tú dirás, ¿qué dice esta mujer ahora? ay...). Buscan la flor perfecta, la perfección en todo cuanto hacen. Y dedican toda la vida a su búsqueda, y la dan por buena. Por poco que hayan avanzado, aún sin la flor perfecta ante los ojos, la dan por buena. Y esa es una forma de vida, una pincelada de forma de vida que yo persigo (yo persigo una forma...). Italo Calvino, para no variar, lo supo explicar mucho mejor y más brevemente. Pero en definitiva se trata de eso, de (ay, qué cursi, pero) ser bueno, noble, de dar, de intentar hacer las cosas bien. Recuerdo el final de la película "el último samurai" cuando mi adorado Watanabe muere en brazos del chichinabo del Cruise y mientras agoniza ve el cerezo, sus flores, y sonriendo, derramándosele una lágrima dice "todas son perfectas". Y ahí lo tienes. En todo. Sólo que hay que saber verlo, mi Ardi de las lenguas querido, :-) Fecha: 09/09/2005 23:28. Autor: La donna è mobile Yo sólo doy conversación, Rythmduel, pero gracias, :-) Fecha: 09/09/2005 23:30.
La vergüenza me invade. De toda tu narración solo queda, girando vertiginosamente ante mis ojos, la imagen de tu cambio de los panties por las medias. Siempre he sido enemigo acérrimo de los panties y casi ni me atrevo a pedir aclaraciones sobre tus medias..... las imagino dejando al descubierto la parte más cálida de la pierna. Añoro todavía cuando, en el principio de los tiempos, las mujeres se vestían todavía para agradara a los hombres en lugar de a sus amigas.... ¡Que tiempos aquellos! Besotes, dificilmente desprovistos de lascivia, desde que se que de tu abandono de los panties.... Egonauta Fecha: 10/09/2005 03:45. Autor: Portorosa Hola, Donna. Obviamente, me ha encantado tu post. ¿Ha vuelto con tus hijos, entonces, el sosiego? Un beso. Fecha: 10/09/2005 08:42. Autor: La donna è mobile Perdona, mi querido Egonauta, yo soy de la vieja escuela y todavía me visto para que no me quiten ojo los hombres y hasta giren la cabeza. No sé si imaginas qué grata es esa sensación. Ya sé que suena un poco superficial y muy ñoña, pero es realmente como caminar en un anuncio, parece que te filman. "Ahí va Rosa", escuchas en la cabeza. Y tú zas, un pie, otro, aquí estoy yo, estos son mis afortunados genes, y zas, sonrisilla. Y eso no tiene necesariamente que estar acompañado de belleza física. Sé lo que me digo. Es seguridad, es atractivo. Son mil detalles y ninguno. Es disfrutar. No quepo en bí-bíspa de tenerte otra vez a mano, Egonauta, qué alegría. Gracias, :-) Ps.: adjunto documento gráfico de la media en posición de despegue, :pPpP Fecha: 10/09/2005 09:30. Autor: La donna è mobile Pues no, Porto-rosa, (ay) con ellos regresó el escándalo, la prisa, los nervios, el colegio, el horario, la rutina, la pérdida de la paciencia y claro, su preciosa piel recién duchada, los mechones de pelo que se apartan de la cara de un soplido, sus pies abusando de mis piernas cansadas, su descojone de los viejos chistes, ese sonido que hacen al dormir, tan rico, ya sabes. Los hijos. ¿Qué te voy a contar yo a ti? Bienvenido a tu casa (que no suene hueco porque es la verdad), :-) Fecha: 10/09/2005 09:31. Autor: Ardi Creo que me estoy trasladando del juego del trance a un nivel más profundo. O sea que, hablando seriamente, algún día habré de invitarla a tomar licor de cerezas en un jardín japonés. (Observe el trato de usted, porque en este nuevo nivel el respeto se acentúa). Fecha: 10/09/2005 10:39. Autor: Siempre así -Hayyyy mi Donna, pero que derroche de alegría, cuándo habla usted amiga mía, de la preñez..., a mí me pasó cosa igual, y justo el día del parto estaba yo colgando mis cortinas a primera hora del día...( cómo tu bien dices, todo, todo perfectísimo). Luego llegan esas manos hábiles y torpes al mismo tiempo de necesaria ayuda, que te dejan la sal dónde la leche, y el azúcar dónde el aceite, eso cómo poco... Pero lo de la limpieza y cambio de ropa verano-invierno, es idem de lo mismo, aquellos calcetines calentadores, para disimular los pelillos florales o a "roales" ( para qué nos vamos a engañar a estas alturas..).O aquella camisa de hombre que costó lo suyo y que el menda se puso una vez, (cómo la vas a tirar por Dios bendito...? pues pá improvisar con un tanguita y con la nueva conquista...). En fin, que nuevamente lo has bordaó... Y es que mi queridísima Donna, tú lo vales.... Y no hay más que hablar... Besos a raudales.. Fecha: 10/09/2005 17:13. Autor: tusitala Gracias por tu blog , me encanta leerte y aunque no deje comentarios ( no soy capaz de expresar adecuadamente lo que siento), quiero que sepas que aquí estoy. Un beso. Fecha: 11/09/2005 02:26. Autor: La donna è mobile Ay, Ardi, cuidado con los niveles espeleológicos. Hay que asegurarse de llevar buen equipo y no cometer ningún error. No dar un solo paso en falso. Supongo, sólo supongo, que aquellos que lo consiguen todo debe saberle a licor de cerezas en jardín japonés. Hasta el trato de usted. Gracias, :-) Fecha: 11/09/2005 12:26. Autor: La donna è mobile Gracias, SiempreAsí, guapa. ¿Sabes de qué me acuerdo mucho? Del rato que me quedé a solas con Pablo, mi primer bebé, nada más nacer. Sabes que te dejan en recuperación, con tu gotero y con tu hijo en una de esas cunitas transparentes. Te acuerdas. Y sabes que durante ese par de horas que dura el proceso hasta que te recuperas, se te están cayendo todos los miedos, todos, y las dudas, todas. Fuera. Y lo que antes era pánico al dolor ahora se llama Pablo y ya no duele. Lo que antes era pánico a no saber cuidarlo ahora es seguridad. Lo que antes era dolor físico ahora es paz. Y lo que antes era un bulto enorme en la tripa ahora es un ser pequeño, que te necesita, que descansa, que querrá comer, que huele, hmmmm, cómo huele. Te acuerdas cómo, ¿verdad? Huelen a canela, huelen dulce a más no poder. Y todo es sorprendente: sus movimientos, que ya no esté dentro, que ya no haya que sacarlo, que ya no duela, que ya todo sea exterior, visible, tangible. Qué dos horas, qué rato tan maravilloso, qué regalo. Qué generosa es la vida haciéndonos crecer tanto en tan poco tiempo. :-) Fecha: 11/09/2005 12:34. Autor: La donna è mobile Ay, tusitala, creo que es el comentario más bonito que me han dejado nunca. De verdad. Gracias de verdad. Es muy generoso y me emocionó anoche cuando lo recibí y todavía. Gracias otra vez, :-) (gran sonrisa, oye) Fecha: 11/09/2005 12:37.
Jop, me has desmontado con tu última descripción, me has dejado sin palabras... Fecha: 13/09/2005 22:14. Autor: Ardi Estoy tal que así como perezoso, oyes... pero es que la vagancia de algunAs alcanza cotas insuperables :) son capaces de pasar nueve días ¡nueve! sin coger el lapicero y el cuaderno. Hay que ver :p (mmm, en el fondo me alegro: ¡la vida está ahí fuera! --póngale música de expediente X--) :p Fecha: 14/09/2005 08:27. Autor: La donna è mobile Ay, Susej, :-) ya verás, ya, cuando seas padres y comas de estos huevos. Con perdón. Gracias, :-) ........... Ay, don Ardi, a ver, ¿cómo se llama el blog? La donna è mobile, ¿qué significa eso? que la mujer es voluble, ay, dice la canción, como pluma al viento. Así, mobilette, angelito, lo mismo le escribe tres seguidos que ninguno en dos semanas. No valgo para eso, no señor. Y por eso agradezco tanto que volváis. Gracias, prometo no mejorar, jajaja, :-) Fecha: 14/09/2005 16:54.
un automóvile dos automóviles tres automóviles cuatro automóviles esa canción de la donna é mobile la compuse yo, pero la vi en un comercial de tv pero de ahí decía "una traviata, una traviata" o algo así, pero es que la canción de la donna é mobile es canción italiana, pero me sé la de "Una mattina mi sono alzato, o bella ciao, bella ciao, bella ciao ciao ciao", pero esa me la enseñaron desde que ingresé al cole. Fecha: 20/07/2006 04:59. |
Temas
EnlacesTarjetero |